Capítulo 5. Eso es lo que esperaba escuchar jovencitas. A la mañana siguiente las gemelas se levantaron muy temprano, ninguna de las dos había podido dormir en todo lo que resto de la noche, ambas mostraban ojeras visibles mientras caminaban abatidas por el pasillo del segundo nivel, de pronto la luz en la habitación de su hermano les llamo la atención, ambas se miraron y supieron lo que debían hacer. Las dos se dirigieron hasta la habitación de Leandro, él estaba listo para bajar a desayunar, no tenía clases hasta el mediodía y quería aprovechar para llevar a sus hermanas a la escuela, -- Hola hermanito – lo saluda Tati, normalmente hubiera saltado hacia él y se hubiera colgado de su cuello, pero ahora simplemente se acerco y beso su mejilla, luego se sentó en el borde de su cama, Lea

