Me mira unos segundos y se va sin decir media palabra. No lo entiendo, no que iba a ser bueno? Sólo me engañó para que me acostara con él?... Esa noche nunca la olvidaré, me entregue a él, el hombre que más daño me ha hecho, no se cómo pude hacerlo soy una completa idiota. Limpio las lágrimas que ruedan por mis mejillas. No es tiempo de llorar es tiempo de salvar mi vida, no puedo dejar que haga de mí lo que quiera. Salgo de la habitación y al llegar al living me encuentro con una de las sirvientas nuevas. -Hola señorita- la observo es rubia cabello n***o, ojos marrones, largas piernas y es alta, su uniforme parece más de una prostituta que de una sirvienta pero bueno. -Hola- le respondo seca. Pensándolo bien iré a la alberca por lo que subo otra vez al cuarto y visto un traje de bañ

