Me recuesto cansada, no puedo cerrar los ojos porque recuerdos de Lucas muerto llegan a mí mente. Lágrimas de dolor se deslizan por mis mejillas rosadas de tanto llorar. Me siento vacía, desolada como el cielo gris ya no soy yo, me he convertido en un títere para Matthew cada día me hago menos fuerte y más débil cosa que me asusta, no podré defenderme no tendré valor para escapar y salvar a mí familia. De tanto pensar mis ojos se cierran poco a poco. Al despertar me encuentro sola en la habitación, voy hasta el lujoso baño y miro mi reflejo. Mi cara está colorada, mis ojos están hinchados con unas bolsas negras debajo. Mi pelo ya no es ondulado y no tiene brillo. Mis labios están rececos. En conclusión. Estoy hecha todo un desastre. Al darme una larga ducha me visto, peino y maquillo

