Miedo. Es lo que siento en estos momentos, la voz le cambió a una más brusca, es como si se le hubiera montado algún demonio. Las venas de su cien se marcan junto a las de sus brazos, cuello y manos. -Suéltame- suplique me falta aire y creo que colapsaré en cualquier momento. - ¿Quieres que te enseñe de quién eres? - negué. Me soltó del cuello y me cogió del pelo, me sacó arrastra de la habitación hasta el sótano, no sabía que había uno y tan aterrador, un aura mala se hace presente en el lugar, me asusto al ver todos los artefactos que yacen en este lugar. -Ma-tthe-w- me tira sobre una especie de mesa sosteniendo mis manos y pies con cadenas inmovilizado mi cuerpo. Lo sigo con la mirada y saca una especie de hierro, enciende lo que parece ser una fogata y entra la punta del h

