18. Solo mírate, eres perfecto. No le voy a dar mayor importancia al asunto, que Dimitri crea lo que se le venga en gana, Stella y yo estamos juntos y nada va a cambiar esa realidad. Mi celular suena. Es el número de Nuria, la chica peluquera con el pelo verde, ella solloza como si algo malo le hubiera pasado. —¿Estás bien? ¡Qué pregunta la mía! Está claro que no. —Me han corrido de casa y no sabía a quién llamar... Soy débil cuando veo que una mujer está triste, simplemente no puedo con eso, y tengo que hacer algo para que se sienta mejor. —¿Quieres que nos veamos? —le propongo. —Te lo agradecería mucho, ¿te queda bien en el Burger King que queda en la esquina de la peluquería? Miro el reloj. —Está bien. Nos vemos en quince minutos. Dejo el edificio a los dos minutos. Subo a l

