CAPÍTULO 39 ANA SOFÍA: Y se dejó ver... Seguido el silencio volvió a reinar en el lugar, creí que nunca lo vería más, bueno ni siquiera me puse a pensar en él, en si, ni siquiera sabía que el me buscaba-no había desaparecido-pensé. —¡So!—exclamo y corrió a abrazarme, era un abrazo de cariño. Mi corazón empezó a latir vehemente, lo extrañe y mucho. Se alejo un poco de mi, pero aún tenía sus brazos en mis hombros. Me observó por mucho rato, hasta que una sonrisa iluminó su rostro. Y volvió a abrazarme. Mi corazón galopaba con fervor, es como si lo hubiese extrañado más de lo debido. Aún que jamás, al escapar me puse a pensar en los demás, solo pensé en mi. ¡Soy mala amiga! — ¿Por qué desapareciste Ana?—fue directo con su pregunta. —Pasaron cosas Connor, muchas, lo primero fue m

