(Horas después del encuentro en la mansión Stewart) –¡Tú lo sabías! –grito con furia entrando a la oficina y hago un estruendoso sonido, tirando los expedientes de mi mano sobre el escritorio. –No debías saber todo querido. –¿¡Estás demente!? He dedicado mi vida a la agencia y... ¿fuiste capaz de hacerme esto por un capricho tuyo? –Desabrocho el cuello de mi camisa junto con la corbata, para respirar un poco. –A ver, a ver… bájale a tu tono Owen –Briana se pone de pie golpeando la mesa con sus dos manos, haciéndome recordar su jerarquía. –No me culpes de algo que impusieron los de arriba. –¡Ja! No me digas eso Briana. Ellos jamás lo harían sabiendo que Emily tuvo algo que ver conmigo en el pasado. –Ella comienza a reír. –¿Crees que soy idiota? –Me muevo de un lado a otro muy altera

