— Quien sabe…—susurró causándome un escalofrió que me recorrió el cuerpo, lo miré sorprendida ante sus palabras Sus manos se colocaron en mi rostro, iba a decir algo, pero sus labios sobre los míos me silenciaron, me removí intentando separarme de él, pero no podía, sus labios se movían con suavidad sobre los míos, poco a poco fui cediendo correspondiéndolo. Con cada roce sentía una corriente recorrerme todo el cuerpo, deslicé mis manos por su torso hasta rodear su cuello, temblé cuando la punta de su lengua tocó mis labios, abrí un poco la boca permitiendo que se introdujera, y comenzara a dominar con gran agilidad la mía, sentí su mano deslizarse por mi espalda hasta enredar sus dedos en mi cabello. Nos separamos ante la falta de aire, apoyó su frente contra la mía, nuestras respiraci

