Pov Fabrizio Contemplaba a mis tres razones de ser con una sonrisa, mi Daniela, mi hermosa mujer, aquella que me volvió loco con solo una mirada, estaba dormida en nuestra cama junto a nuestros hijos, ya hacía cinco meses que habían nacido, esos pequeños seres que tanto amaba. Salí con cuidado de la habitación, caminé por los pasillos hasta llegar a las escaleras, una vez abajo fui hacia el despacho, donde me estaban esperando Nestore y Carlo, ambos me miraron serios. — ¿Qué habéis descubierto?—cuestioné sentándome — Octavia perdió al bebé cuando tenía 5 meses, pero no le importó mucho, volvió a una vida de fiestas poco después de la perdida—comentó Carlo, mostrándome fotos de ella, en discotecas, con diversos hombres, todos eran ricos, los conocía, sin lugar a duda era una mujer sin

