Mis promesas me estaban torturando, no debí prometerle eso a mi papá, me estaba quemando poco a poco, eso sería mi cruz y yo me estaba crucificando sola, limpio mis lágrimas cuando alguien tocó la puerta, al abrir y ver a Erik mi ánimo cambió, honestamente me transmite paz, traía su sonrisa de siempre, su tranquilidad y forma de llevar la vida, sus decisiones siempre me alegraran. Espero que no hayas cenado nada porque te voy a invitar, traje unas alitas barbecue exquisitas, las hice con mis propias manos,nos sentamos y por el momento olvidé todo a mi alrededor sólo éramos él y yo, durante el transcurso de la semana mi padre me evadia, cuando me despertaba él ya no estaba y al llegar de trabajar se hacía el dormido y no quería hablar conmigo. Hoy sería el lanzamiento interno de la nueva

