La llegada de Daniel fue un par de días después de nosotros. Siendo su territorio mas lejano de la ciudad Real. Las clases especiales se llevarían a cabo en algunos días mientras las cosas mas importantes se empacaban y venían desde sus territorios correspondientes. Escuché unos pequeños golpes desde la puerta. Dejé el libro que me mantenía entretenida y hablé. .- Adelante-. .- Con permiso. Señorita Wolf, el primer príncipe le ha citado ¿Podría acompañarme hasta la sala de huéspedes?-. .- De inmediato, muchas gracias por notificarme-. Pareciendo algo confundida, la mucama me miraba como si fuera una ilusión. .- ¿Pasa algo?-. .- Ah, no... ¡Di-Di-Disculpe mi rudeza! Es que... bueno.- Mientras su mirada viajaba por toda la habitación, juntó sus dedos indices para mostrar la vergüenza

