Me vestí con calma después de arreglar a Flor para el almuerzo familiaer. Decidí que llorar no iba a solucionar nada y que lo que dijera Reynaldo servía para poner en alerta a mi padre. Por eso llamé antes de las seis a la casa de mis padres y como esperaba mi madre atendió. Me dio buenas noticias. Papá ya estaba fuera de la cama y se sentía mucho mejor. Le conté a ella de la llegada de Eugenio y se sorprendió mucho de sus intenciones, no se si tanto como debía pero si dijo que como se le ocurría o pretender tales cosas en tan poco tiempo. Sé que mi madre solo quiere bien para mí y por eso creía que un Castro era lo mejor, entonces yo le daría a un Castro pero no que fuera Barco. Considerando que la señora Consuelo tachaba a Mariana de vulgar por su excesivo maquillaje, yo p

