35. HUIDA DE KAN 1. Alzo la vista. A mí alrededor todo es basura y metal. Aquí no existe cielo. No existe vida. —¡En qué infierno hemos venido a parar Padre de todos! —voy murmurando, espantado. Avanzo sin detenerme. Para cuando mis pies ya no dan más, he recorrido por fuera el flamante centro de experimentación en la que nos tienen encerrados. Por las mañanas, nos hacen dar vueltas por el patio, luego del desayuno nos hacen repetir palabras sin sentido que no comprendemos del todo. Yanai dice que no es ninguna invocación y yo le creo. Desde que nos trajeron, casi nadie habla con nadie. Estamos muriendo por dentro. A veces parece que mis pensamientos son escuchados. Hace una hora Zaan, se ha peleado con Adker, por una cuchara. Es la tercera vez que lo hace desde que llegamos. D

