48. SALIR DE AHÍ. Luego de presenciar una tediosa reunión entre el excelentísimo y los Señores del centro de poder, Byron se da una vuelta y encuentra una puerta entre abierta. Por curiosidad entra, y descubre que algo hace ruido. Revisa con los ojos todo el salón, hasta que lo descubre. Para dar con el causante del ruido se inclina hasta arrodillarse sobre la alfombra roja y dorada, y descubre a un precioso N1. Estaba cuidadosamente oculto bajo el largo mantel que caía de la mesa. Byron lo miraba fijamente atónito por su belleza. Ardía en deseos por tocarlo, causaba en él, un extraño pulso sobre su piel. De alguna manera sabía que iba a experimentar una tranquilidad como la que nunca había sentido solo con tocarlo. …. Esa misma noche, para celebrar su éxito en la misión, Stand lle

