Nora
Los días van pasando y entre el trabajo, los niños, el embarazo y los preparativos de la boda me tiene exhausta.
Aunque será algo sencillo solo los amigos más cercanos, me gustan las cosas en su lugar, con mucha delicadeza, que se vea bien organizado, como siempre lo soñé.
Ya solo faltan dos días y hemos tenido que hacerle arreglos al vestido ya que el bebé va creciendo muy rápido, es una locura.
Maguie y yo fuimos a la floristería del pueblo para encargar el ramo de novia, en el camino me sentía algo rara como si alguien me estuviera observando, le comenté a Maguie y ella contestó - tranquila mi niña eso es por los nervios , ya se te pasará, lo que ella no sabe es que llevo varios días sintiéndome así, como si alguien me espiara, la otra noche creí haber visto a alguien parado frente a la ventana de la cocina. De seguro si son los nervios que me tiene viendo cosas.
El día ha llegado y todo es un caos en la casa, ayer fui al centro de belleza, me arreglé las uñas, me depilé, hasta me hicieron un masaje de relajación.
Hoy viene Amanda una compañera de la tienda, ella me peinará y me maquillará.
Hoy no he sabido de Mike, a de estar en arreglos igual que yo.
Llegó la hora de ponerme el vestido y aunque me queda un poco ajustado a pesar de los arreglos pero es hermoso, es color marfil claro, con detalles en piedras tipo diamantes, una cola no muy larga pero glamorosa, llevo los pendientes que Mike me regalo para mi cumpleaños los cuales hacen juego con el collar y la pequeña tiara que sujeta el velo, unos zapatos tipo valerinas para acomodar mis pies un tanto hinchados, el maquillaje es sencillo pero deja ver mi modesta belleza natural.
Todos están en la parte trasera de la casa, la decoración con flores silvestre da un toque de elegancia y sencillez.
Ya estamos esperando a Mike, se supone que el me esperará a mi, pero me toco adelantarme para no impacientar al pequeño grupo de invitados, todos preguntan donde estará, nadie lo ha visto en todo el día, los minutos pasan y presiento que algo no anda bien, él nunca me dejaría plantada en el altar, está unión le hacía mucha ilusión y se veía tan ansioso que llegara el día.
Uno de los invitados discretamente se acerca a Maguie y le dice algo al oído, a lo que veo que ella se altera y entra a la casa.
Voy tras ella y la escucho muy angustiada hablando con alguien por el móvil —Maguie que sucede? Está todo bien? Donde está Mike? —ella me mira con preocupación y me dice que teme que Petra lo haya secuestrando, ya que alguien los vio subirse a su camineta anoche y no se ha sabido nada más de ellos.
Sentí un vuelco en el estómago, sabía que algo no estaba bien, Petra no se quedaría tranquila sabiendo que el hombre con el que ella está obsesionada se casa con otra, pero llegar a esto.
Cuando por fin Maguie logra comunicarse con Petra, ella solo le dice que él nunca se casará con nadie, que él le pertenece.