—Voy a irme —suelta Jones—. No quiero ver tu pelea por una chica que no vale la pena. Estoy cansado de que todos me digan lo mismo, he escuchado esa frase más veces de las que me gustaría y aún no logro entender el porque todos creen que ella no es para mí. Soy igual de idiota que ella, somos compatibles, estoy seguro. —Jones, estás por salir de la universidad. Y tu ropa es asombrosa —digo—. Pero deberías cambiar de actitud, y empezar a pensar como un hombre de negocios o como alguien que quiere tener un futuro. Jones lame sus labios sonriendo de lado y se va, lo último que escucho es el sonido de las campanas cuando se abre y cierra la puerta. Cuando menos lo pienso ya estoy de pie al frente de la mesa de Sofía y su nuevo tutor. El chico de lentes me observa y abre la boca sorprend

