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1238 Palabras

Aquella noche llamé a Benton enojado, le pedí que me mandará la dirección de la casa donde se estaba quedando y fui de inmediato hasta allá. Tardamos dos horas en solucionarlo, nos sentamos, hablamos, le grité un par de veces, le exigí que me dejará registrar su casa y al final, cuando ya no me quedaba nada por registrar, me senté en el mueble y cubrí mi cara. Estaba tan estresado que no sabía a dónde mirar ni que hacer, me dolía todo, el cuerpo, la cabeza, quería estallar y tirar cada cosa al suelo. Benton me dijo que no se había robado el dinero, que el no lo tenía pero sabía quién lo había hecho. Resulta, que había estado investigando por su cuenta y no me lo había comentado, me sentí un idiota cuando una hora después fuimos hasta la casa del susodicho y encontré todo el dinero que me f

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