Ethan me pasó la taza de café caliente y se sentó junto a mí, sosteniendo su propia taza con ambas manos. —¿Por dónde quieres que comience? —Lynch —respondí con firmeza—. Quiero que me cuentes todo. ¿Cómo llegaste a trabajar para él? Ethan dejó caer la espalda sobre el respaldo y dejó escapar un suspiro largo mientras miraba hacia el techo buscando las palabras. —Como empecé a trabajar con él... Podríamos decir que no tuve muchas opciones al respecto. Por aquel entonces, yo había perdido a mis padres durante una misión y me encontraba perdido y solo. No es fácil perder a toda tu familia al mismo tiempo y yo no lo asimilé precisamente bien —sus ojos se cerraron durante unos segundos como si quisiera olvidar antes de mirarme—. Fue entonces cuando me encontré con él por primera vez.

