EL DÍA QUE LO DESCUBRÍ TODO POV Isadora Valente Los imperios no se caen a gritos. Caen en silencio. Con una pista. Una firma. Una canción. Todo comenzó con un error. Uno minúsculo. Uno que ninguno de ellos pensó que yo notaría. Matheo me había enviado un paquete encriptado, uno de los tantos que solía rastrear de forma paralela, desde los servidores que aún quedaban en pie de la red Moretti. En ese momento estábamos organizando el contraataque financiero, y yo estaba rodeada de papeles, datos y archivos corruptos. Pero ese… Ese era diferente. Un video. Sin sonido. Bajo resolución. Pero se veía. Se sentía. Dos mujeres encadenadas en una celda blanca de concreto. Una tenía el cabello oscuro, la piel pálida, el cuerpo marcado por jeringas y vendas. La otra… estaba de espaldas.

