POV Isadora Valente Las botas negras resonaban con firmeza sobre el mármol pulido del pasillo este. No iba a ningún sitio en particular, pero necesitaba moverme. Mi mente era una jaula, mi cuerpo una trampa. Y todo estaba demasiado… callado. Hasta que lo sentí. Esa sombra a mis espaldas. Esa tensión que solo un hombre como él podía arrastrar consigo. —Vas a casarte con él —escupió su voz con la fuerza de una tormenta contenida—. Con ese maldito bastardo. Me giré de inmediato. El pasillo entero pareció inclinarse bajo mis tacones. Y ahí estaba él. Luca Russo. Ojos helados. Rostro marcado. Camisa desabotonada justo lo suficiente para que su pecho subiera y bajara con rabia. Apretaba los puños. Y también los dientes. El fuego que lo quemaba… era mío. —No es asunto tuyo —le dije con fr

