Shiozaki logró matar a las otras bestias con la ayuda de Kirishima y Midoriya, pero había perdido la dirección de Kai y Dabi. Sólo sabía que el demonio con cicatrices había quedado con una pierna lastimada, producto de su ataque con las enredaderas. -Debemos reunirnos con los demás- les dijo Shiozaki. -Creo que el príncipe Natsuo está recuperando el conocimiento- dijo Midoriya. El albino al fin abría los ojos. -Nats- susurró- ¿Estás bien?. -Sí- dijo mirando a todos lados- Sacerdotisa- sonrió. -Buen trabajo- le dijo la deidad- Ahora debemos ir con los demás. All For One y Valwen son demaciado poderosos. Además, tengo un mal presentimiento. Todos miraron preocupados a la Deidad de las Amazonas. Una vez listos, corrieron en dirección a la pelea. Mientras en el bosque de la perdición,

