Él se revolvió dentro de ella y sacó su v***a chorreando semen que recogió con su mano y llevó a la boca de Carly, ella la lamió por impulso de un modo meramente erótico que hizo que la v***a de Kenny se endureciera de nuevo como una turgente barra de acero. Cuando él salió de sus piernas se sintió decadente pero aún excitada, e incluso una sensación de abandono la abordó. Quería decirle que no se fuera, que no la dejara sola de nuevo. Así que cuando él llevó su mano con líquido seminal a su boca la lamió. Para su completa perplejidad tenía buen sabor y por una vez no odió la dieta del antiguo nerd devenido en su nuevo amante. —¿Qué acabamos de hacer?— preguntó ella todavía dentro de esa nube de placer, pero con un halo de cierta preocupación que no dejaba su cabeza en paz. Él enjuagó

