Lo que no te mata, Te hace desear estar muerto, Tengo un agujero en mi alma, Cada vez más profundo(...) Y el peso del mundo, Se hace cada vez más difícil de soportar, (...) Sálvame de mi mismo, No dejes que me ahogue, ¿Quien me hará pelear? > Adrien. Sonreía como un estúpido cada vez que la veía sonreír. Por lo que siempre intentaba mantenerla sonriendo, de una forma u otra. Realmente era extraña la ocasión cuando discutíamos o peleábamos; creo que para cuando habíamos cumplido dos meses, apenas si nos habíamos peleado al rededor de tres o cuatro veces, las cuales en su mayoría, si no es que todas, puedo asegurar que habían sido mi culpa. Al estar aquella vez en la joyería buscando algo para Eliane, no podía evitar emocionarme cada que intentaba imaginar su reacción, p

