Esto va a doler, pero primero me culpo a mí mismo, porque ignoré la verdad. Ebrio de ese amor, me jode la cabeza, no hay un "olvidarme de ti". Me has despertado, pero me estás asfixiando, estaba tan obsesionado. > Eliane. Recuerdo que la noche de graduación yo me sentía bastante patética y luchaba contra las inmensas ganas de llorar que me producía el estar sola ahí. Inclusive maldije el momento en el que escogí la mesa, ya que había estaba enfrente a la de Adrien. Y el me miraba. Y no apartaba su mirada de mí. Quizás si alguien más hubiese estado en aquella mesa para dieciocho personas no me habría sentido tan ridícula. Pero ese no fue el caso. Mi padre había tenido que faltar por qué había tenido que viajar a otra ciudad por una entrevista de trabajo. Mi madre seguramente

