¿Qué se supone que tenía que responder a Bruno? Cuando le dije que no quería irme, me refería a terminar con estas dos semanas de prueba de una vez. Llevábamos una semana conviviendo tan bien, que me parecía una idiotez dejar todas mis pertenencias arriba, además podíamos aprovechar esta semana para vender mis cosas. Dejando de lado la necesidad económica, estaba la compañía. Estar con Bruno era refrescante, me hacía sentir menos triste, desolada y nostálgica con respecto a lo que estaba ocurriendo en el exterior. Era como si su sola presencia creara una burbuja protectora a mi alrededor. Jamás, ni en un millón de años me habría imaginado la respuesta de Bruno. Cuando esas palabras salieron de su boca, estuve a un segundo se subirme sobre él y cerrar el trato. Me emocionaba pen

