Eder Ross Los pensamientos en mi cabeza continúan atormentándome, noche y día los recuerdos siguen abundando mi mente. He viajado a Canadá para alejarme de todo y aclarar mis pensamientos. No puedo seguir atormentándome, si continuo de esta manera en poco tiempo terminaré en un psiquiátrico. Dos semanas escondido en mi mansión, el beber dos botellas de licor al día no me ayudo de mucho. El único momento en que me siento tranquilo es hundirme en los efectos del alcohol. No encontré otra alternativa que me ayudé, lo que hallé fue la manera controlar la bebida para no caer en un estado de inconciencia, un equilibrio en mí. Por mi salud mental comenzaré a evadir su existencia, el comenzar a decir: no la conozco. Mis pies se posan en mis tierras alemanas. Bajo del avión, acomodo mis gafas

