Aina Ivanova El profundo sueño al que estaba sometida se termina. Al abrir los ojos me hace regresar a la realidad; realidad que aún me cuesta creer. La voz masculina de Alek me indica que hemos llegado a tierras italianas. Con solo una mirada me indica que preparé mis cosas y me aseguré de no olvidar nada en el avión. Al bajar, una camioneta negra, propiedad del marroquí, nos espera fuera del aeropuerto para ser llevados a una de las propiedades de los hermanos Bronov, y continuamos con el protocolo planeado. Al subir a la camioneta los marroquís emprenden el camino al pent-house, el cual, nos hospedaremos durante nuestra estancia en tierras ajenas. ¿Cuál fue la excusa para salir de Marruecos? Fue fácil, Abdel aún no regresa a sus tierras, por lo tanto, solo avise que saldría del pa

