Jacob. Sábado, 27 de Abril de 2019. Presente. Me encontraba repicando mi pie contra el suelo de manera nerviosa, sintiendo como esos pocos segundos en los que estábamos pasando en el ascensor se estaban haciendo más malditamente duraderos, puesto que ya había llegado el equipo que volvería a poner en funcionamiento el ascensor. Y sabía que había aguantado mucho en estas cuatro paredes gracias a Harry, y que esas personas debían de estar trabajando en el problema de esta maldita caja. Pero, no dejaba de golpear mi pie contra el suelo por la inquietud que estaba teniendo en el pecho, una extraña angustia que me invadió de repente al darme cuenta de que había dejado a mi hermana sola por mucho tiempo. Con la hija de Diego, y con Dovima. ¿Me estaba preocupando demasiado? No lo sabía, pe

