Douglas. Sábado, 30 de Agosto del 2003 Pasado. - ¿No deberíamos de quedarnos en la estación? Creo… Creo que las ordenes del jefe Marcus fueron claras, que debíamos revisar las cámaras y atender a las llamadas de emergencias- escuché a esa fastidiosa pelirroja decirme como una niña buena, como por milésima vez, mientras que seguíamos en la patrulla rumbo a la dirección que le habíamos dado a nuestros demás compañeros. Donde se encontraba aquel pequeño llamado Harry Olsen. - Ya dejamos a dos personas que se podrán encargar de eso- gruñí, rodando los ojos por lo perfecta que Bonnie quería ser-, así que ya detente con lo mismo antes de que te deje botada por aquí. - Sólo no quiero que nos metamos en problemas- susurró, mirando hacia el exterior de la ventana. - Yo no te obligué a venir c

