Harry. Lunes, 15 de Abril de 2019. - ¿Entonces van a querer una de las habitaciones?- nos preguntó la anciana regordeta que estaba del otro lado del mostrador en la recepción. Parecía un poco consternada y curiosa por lo que estaba pasando entre Jacob y yo, puesto que estábamos esposados y él no hacía más que mirar hacia otro lado con cara de culo. Mientras que yo hablaba amablemente con la Doña, y lo obligaba a caminar detrás de mí, cosa de lo que él no se quejaba y me seguía como un buen perrito. - ¡Si! Pasaremos sólo una noche- respondí amablemente, y la anciana me extendió dudosamente una de las llaves del Motel y yo la tomé con una alegre sonrisa en mi rostro, dándome cuenta de que ella no dejaba de mirar indiscretamente hacia las esposas en nuestras muñecas, preguntándome cuando e

