- Bueno, bueno, aquí está el héroe de Barcelona – ruedo los ojos y río viendo a Álex levantarse de su asiento, silbando y aplaudiendo en cuanto me ve entrar a la oficina - ¿Me firmas un autógrafo? - Lo que te voy a firmar es la cara de una buena hostia como sigas así. - Veo que estar cerca de la muerte no te ha bajado ese mal humor que tienes siempre. - No he estado cerca de la muerte, he tenido heridas más graves que esto. - Ya, pero dicen que cuando te disparan con un arma, hay un antes y un después en la vida de una persona. - Pues a mí no me ha cambiado nada. - Será que no eres persona – Celia sale del baño y viene hacia mí con una sonrisa – Ay, qué susto nos diste. - Pero si estáis deseando deshaceros de mí – bromeo recibiendo su abrazo con cuidado de no mover tanto mi brazo, e

