Maldigo al haberme olvidado de saludar a la señora que se encarga de la recepción del edificio donde trabajo. Es un encanto y parte de la familia, pero la prisa y urgencia por llegar a la planta donde realizo todas mis acciones laborales queda muy alto y necesito llegar lo antes posible. Agradezco el tener buena forma y aguante físico, por lo que casi ni noto la falta de aire cuando subo los 9 pisos por las escaleras, soy más rápido que el ascensor. Os podéis imaginar el culo más maravilloso que tengo, duro como una roca. Aunque otra parte más concreta de mi cuerpo lo supera cada vez que se despierta. — ¿Qué concepto tienes de "enseguida llego"? — la voz de Álex me recibe nada más pisar la novena planta — Has tardado media hora y vives a 10 minutos de aquí. — Hola monada — le ignoro y gu

