ABBY KELLER

1814 Palabras
Abby y Nat regresaron a Los Ángeles después de una semana de ausencia a la Isla Santa Catalina en donde vivían sus tíos los cuales la llamaron porque estaba a unos meses de cumplir los 21 y ambos tíos tenían planes diferentes para ella. —¡Por fin! regresamos a los últimos meses de Universidad —menciona Nat emocionada de cursar los últimos meses de Universidad —Si amiga, estamos a unos meses de terminar la carrera y en mi caso de contraer matrimonio amiga —suspiro porque tengo que llevar mi plan acabo —Sigues con esos planes… —veo a Nat que me pone los ojos en blanco —¿De qué planes hablan? —Interrumpe Bastián interesado en saber lo que hablan las chicas. Abby se sorprendió del acercamiento de Bastián y le regaló la sonrisa más hermosa que puede tener ella, lo había extrañado —Unos planes que tengo en mente —ella le comento para seguir caminando al salón de clases. —¿Puedo ayudarte en esos planes? Si me comentas cuales son, por cierto, ¿Por qué desaparecieron chicas? ¿Dónde andaban? —pregunto ansioso Bastián —¿Nos extrañaste? —Abby preguntó muy ilusionada por el comentario de Bastián. —Un poco —Bastián observaba a una Abby diferente —bueno pero el que más las extraño fue el jefe, está vuelto loco. —Matías nunca cambiará y no podrá vivir sin nosotras. Te invito a desayunar a la cafetería y te platicamos qué es lo que pasó esta semana y por qué desaparecimos, ¿aceptas? —Claro, ¿no les molesta si invito a mi amigo Gael al desayuno? —pregunto Bastián —No hay ningún problema, entonces nos vemos a la hora del desayuno en la cafetería Los tres chicos caminaron a sus respectivos salones Abby y Bastián compartían las clases de Literatura así que se encaminaron juntos a su salón. ----- Narra Bastián ----- Ya pasó una semana completa, no se nada de Abby y Nat aunque no las conozco muy bien, ellas me ayudaron a entrar a este restaurante, no es el trabajo perfecto pero al menos no moriré de hambre y podre comprar los materiales que me piden en la Universidad, me queda poco dinero del que me traje de la India. Conocí a Gael por un trabajo que realizamos en equipo, Gael es popular entre las chicas. Mi objetivo es conocer a alguien que me aceptará como su esposo y poderle dar la residencia que tanto anda buscando. A los lejos vio a esa chica que había extrañado esta semana y no dudó en acercarse a ellas. —La clase estuvo complicada, ¿no crees Abby? —pregunta Bastián —No, me fascino la clase. Me apasiona hablar de Hades y Perséfone, pero deberíamos de comenzar con el proyecto final. ¿Cuándo lo podemos empezar? Si quieres cada quien que haga un análisis y juntos hacemos las conclusiones ¿Qué te parece? —Se notaba que te gusta este tema, te veías muy centrada en la clase. Te queda muy bien tu apodo —A Bastián se le escapó el comentario que le hizo saber Gael del apodo de Abby —¿Apodo? ¿Tengo un apodo? —ella se sorprendió —Lo siento, no lo tomes a mal pero yo lo escuche por los pasillo y te llaman “La nerd de Literatura” —se avergonzó de decirle su apodo a Abby —¿La nerd de Literatura? —Abby sonrió y puso los ojos en blanco —hasta para eso son tontos, apasionarse con lo que realmente te gusta no es un crimen. Ambos chicos caminaron hacia la cafetería en donde encontraran a sus amigos, los vieron a los lejos, ellos ya estaban en la entrada de la cafetería buscando una mesa para poder compartir el desayuno y contarles el porque ellas no estuvieron una semana en la Universidad. —Entonces, ¿tu no eres de Los Ángeles? —Bastián preguntó decepcionado de lo que le contó Abby ya que pensaba que ella podría ayudarla con su plan. —No nací en Los Ángeles pero llevo años viviendo aquí es como si hubiera nacido, tuve que tramitar rápido mi estadía para poder estudiar y trabajar en la ciudad —Abby trató de explicar la situación que ella pasaba. Abby no contó realmente quién era ella y de donde venia, solo les contó que había nacido en Isla de Santa Catalina al fallecer sus papás estuvo al cuidado de sus tíos, los cuales la mandaron a Los Ángeles a estudiar, por eso llegaba a desaparecer unos días porque iba a visitarlos. —¿Nos vamos al restaurante juntos? —Preguntó Bastián —Si, vámonos. Extraño mucho a Matías. —Bastián se sintió extraño al escuchar su comentario de Abby sobre Matías su jefe. Los 3 chicos se dirigieron a su trabajo. Llegando Abby corrió a los brazos de Matías el cual la cacho en el aire para darle vueltas. también la había extrañado mucho. Nat los interrumpió abrazando a Matías y se dirigió a su puesto después de ser interrumpidos Matías volvió abrazar a Abby acariciando su cabello y dándole un beso en la frente. —Te extrañe como no tienes una idea, me has hecho tanta falta pequeña —Bastián que solo los observaba se percato del cariño y trato del jefe hacia la empleada. —También te extrañe grandulón —Abby no soltaba y salía de los brazos de Matías —¿Arreglaste los asuntos que tenías pendientes? —Matías preguntó a Abby arrastrándola a la oficina ignorando el mundo que los rodeaba. Bastián no le agrado esas acciones, se sentía incomodo, molesto porque él hubiera deseado que Abby lo abrazara de esa manera y decirle que lo había extrañado —¿Qué me estaba pasando? —Se preguntó a sí mismo, extrañaba a Abby o solo la quería usar para su plan, confundido él se fue a trabajar pero no dejaba de voltear a la puerta de la oficina de Matías los cuales aun no salían. —Ni te hagas ilusiones con esa tipa, siempre se la pasa en la oficina del jefe y se tardan horas —comentó una compañera del restaurante llamada Emma —¿Abby es mesera igual que nosotros? o ¿es novia del jefe? —Pregunto confundido Bastián —Es la jefa de los meseros, pero me supongo ella a de hacer otros trabajos dentro de la oficina, porque nunca ha atendido una mesa, es una puta —Emma le tenia envidia a Abby —!Vaya! Pensé que era igual que nosotros —se quedo pensativo —¿Ella tiene mucho tiempo trabajando en este restaurante? —Bastián seguía interrogando a la chica para sacar información —Ella ya estaba cuando yo entre, ella me capacito. Natalia y ella son muy intimas del jefe, ella es otra que nunca trabaja más bien se la pasa cotorreando y platicando con los demás —¿y les pagan los mismo que a nosotros? —Bastián se intrigo más por esas chicas sencillas según ellas —El jefe les paga más a ellas, según descubrimos que los cheques salen con más sueldo y no lo dudamos porque ninguna de las dos tienen padres y viven en una zona muy distinguida en un super departamento muy cómodo. —¿viven juntas? —la chica asiente —Realmente no sabemos muy bien sus historias de ambas pero son muy pocos que las soportamos y si las tratamos bien es porque es la querida del jefe —¿La querida del jefe? ¿Cómo es eso? —cuestiono Bastián —Si, todos en la cocina como en los vestidores decimos que ella es la amante del jefe porque la defiende, la cuida y la consiente como no tienes una idea, se la pasan en la oficina todos los días. No tiene horario de llegada y salida, en ocasiones nos llega a ordenar como una patrona —Emma quería llenar de odio a Bastián sobre Abby —¿Matías vive con ellas? —entre más preguntaba Bastián más le interesaba su vida de Abby —¡NO! ella vive con su amiga Natalia en un apartamento, uno muy bonito por el centro para ser una Universitaria huérfana vive demasiado bien, los compañeros dicen que Matías se lo puso por los favores que ella hace Bastián decepcionado de enterarse todo lo que realmente era Abby se dirigió a seguir atendiendo mesas pensando en lo que Emma le comentó, él pensó que esa chica de sonrisa bonita y ojos color verde sería diferente al resto y a pesar que solo la quería para cumplir su cometido sus ojos de Bastián estaban llenos de decepción. Acaso, ¿estaba sintiendo algo por Abby? Por otro lado en la oficina. —Cuéntame, ¿Cómo te fue en tu viaje? —le pregunta Matías a su amiga —Ya sabes, mi tío me hablo para saber que va a pasar con la proveedora de alimentos y mi tía Hilda presionándome por que me case antes de cumplir los 21 para que no me quede sola —Abby cerraba sus ojos de cansancio —estoy cansada Matías, ninguno se fija en lo que quiero. —No confío en tu tío, la última vez que hablé con él para que me mandara mi pedido tuvo actitudes muy déspotas hacia mi persona, ¿crees que sepa algo? —preguntó intrigado Matías —Lo dudo, los únicos que saben la verdad eres tu y Nat, nadie más sabe que la mitad de este restaurante es mía y mucho menos que somos socios, solo te querida —ambos se rieron —¿Piensas darle la empresa a tu tío? —pregunto Matías —Ya hable con el, le prometí que cumpliendo la edad le iba a firmar unos papeles cediendo el poder de la empresa, no estoy lista para asumir un cargo tan grande. Además mi tía me comentó algo que jamás me había dicho antes, ella esta negada a que le ceda la empresa a mi tío. No lo entiendo, son pareja sería un beneficio para ambos —se quedó pensativa Abby y Matías seguían platicando en la oficina, ella era socia del restaurante junto a Matías. Al poco tiempo de conocerse ellos descubrieron que su padre de Matías era el mejor amigo del padre de Abby. Ambos decidieron abrir un negocio pero con la condición que nadie supiera que Abby era dueña de la mitad de el. El papá de Matías adora a Abby como otra hija más, lamento mucho la muerte de su gran amigo Isaac juró ante la tumba que él cuidaría a su pequeña y que no la dejaría sola, además de guardar otros secretos que pronto saldrán a la luz. El cuidara a Abby de las garras de Dereck Wright, su propio tío.
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