Por un momento Sharis le tomó la mano y él delicadamente, la desplazó hacia otro lugar de la pierna, ella al darse cuenta, pensó « ¿Será que le doy asco? Tal vez es gay o, pueda que no le gusten las chicas de color? Probablemente, no le gustaría tener nada con nadie, pues está estudiando, trabajando y no tiene tiempo para nada más», estaba confundida, lo cierto es que ya Sharis no seguiría con eso, tal vez esperará que sea él quien lo intente, pero lamentablemente eso no sucederá. — Hablaré entonces con tu padre, su nombre es Emilco ¿cierto? — Emilco Briche, te diré dónde encontrarlo, por lo que sé, se encuentra en el centro de la ciudad de Nueva York. — Podré ayudarte con eso… Solo dame unos días para poder hablar con tu padre, lo arreglaré todo y cuando te diga el momento que puedes a

