Los días pasaron rápidamente, el amor de Sharis estaba creciendo, cada día se hacía más fuerte, en cualquier momento, tendría que decirle lo que siente, sin embargo, él sigue rechazando la cercanía de ella, cada vez que la visita, para ver cómo van sus cosas, ella trata de acercarse, de besarlo, pero él se rehúsa. Ibrahim la tiene desconcertada, nadie le comenta nada, temen que ella reaccione de una mala manera. No desean que vuelva a las calles, una recaída sería horrible para todos, no deben pensar en nada más que en Sharis y su recuperación total. Esa tarde asoleada… Muy linda para pasear por uno de los parques de Manhattan, Ibra llamó a Sharis por el celular, deseaba invitarla a salir, a dar una vuelta, solo para enseñarle algunos modales, él le tomó cariño de hermano, pues no pued

