Diego llegó a su casa cansado, Cecilia, no estaba en casa, antes de irse, su secretaria le recordó que su esposa lo esperaba en el restaurante Porfirio’s para cenar, así que se duchó rápidamente y se cambió de ropa, se vistió de forma casual, esperaba que después de la cena, por fin pudiera hablar civilizadamente con su esposa y limar las asperezas, en todo el tiempo que llevaban de casados, no habían discutido tanto como en la última semana, al grado de que él, se había salido de casa sin desayunar, para no seguir discutiendo. Optó por un pantalón Dockers color caqui y una camisa de lino blanca de cuello Mao, se puso el perfume que ella le había regalado en su último aniversario, one million de Paco Rabanne, a él no le encantaba, pero a su esposa le gustaba y por eso lo usaba. Sacó uno

