79. El beso del adiós Lily Siento como si alguien pasara una pluma por mi cara y me hiciera cosquillas. De pronto no reconozco donde estoy. —Jajajaja. Manita bonita. Jajaja. —recuerdo donde estoy y la abrazo fuerte. —Te atrapé niña malcriada. —Ambas reímos mientras jugamos. La puerta se abre y mi hermano entra y se tira en la cama con nosotras. —Yo también quiero jugar. –nos dice y atacamos a la pequeña Sara con besos y cosquillas. —No, jajajaja, Tony bonito, no risa, jajajaja. —este es un maravilloso momento de hermanos. Pronto me iré y no se cuando podamos estar juntos de nuevo. —Dice mamá que bajen a desayunar. —cuando menciona eso, me doy cuenta que no les avisé, pero de seguro ella vino a ver a su bebé y encontró a las dos abrazadas en la camita. —Ahora bajamos,

