90. ¿Puedo quedarme? Lily —¿Cómo sigues? –voy saliendo a la oficina y ya es un poco tarde. El medicamento para el dolor ha funcionado muy bien, por lo que no tengo problemas en ir a trabajar. Mi amigo Liam me llama temprano. —Bien, estoy bien. Más tarde iré al hospital por mi auto. Me moveré en taxi por hoy. –lo escucho darme mil indicaciones. Salgo de prisa, pues ya es un poco tarde. Cuando llego al despacho, mi jefe me manda llamar. —Buenos días –el padre de Armando me sonríe y me indica el asiento frente a su escritorio. —Buenos días Liliana. Déjame decirte que estoy muy complacido con tu trabajo. Por lo cual he pensando en ofrecerte ser una asociada, si te interesa. –le doy una sonrisa y mis palabras salen llenas de agradecimiento. —En verdad me siento afortunada de ha

