92. Considera nuestro divorcio Lily —Me alegro que estés de regreso. –mi amiga Caro me invitó a salir esta tarde. La veo muy inquieta. Sé que quiere contarme algo. —Cuenta. ¿Qué te pasa? –suelta el aire como un globo desinflándose. —Me invitó a salir Armando. La semana pasada. —recuerdo que a mi amigo le surgió una repentina visita a México. Me pregunto si… —¿Y…? –mi amiga tiene esa horrible manía de decir las cosas en pausa, mientras que yo soy ansiosa. —Pues, me preguntó sobre el chico con el que iba a salir. ¿Tú le contaste? –recuerdo que se puso un poco incómodo cuando le platiqué del entusiasmo de mi amiga sin embargo no hizo ningún comentario en específico. —Si, me escuchó por casualidad. ¿Qué pasó? –la apuro para que hable rápido. —Pues… —sus eternas pausas me

