EXTRA 3 - Mi trabajo está hecho Lily Me veo al espejo y noto como mi cuerpo cambió después del embarazo. Se supone que a mi edad, mi cuerpo volvería a ser el mismo casi de inmediato, sin embargo, los cambios son visibles. A pesar de que he perdido el peso ganado y quedan algunas mínimas heridas de guerra como les llamo a las estrías, me siento diferente. Pero no estoy satisfecha. Si el precio de tener a mi hermoso hijo a mi lado son estos cambios físicos, los acepto con gusto. Escucho un pequeño grito. De seguro tiene hambre, pues mis pechos comenzaron a doler. Tocan a la puerta y sé que Ofelia viene con mi hijo en brazos. —Señora, el niño José Luis tiene hambre. –Le doy una sonrisa a la niñera y tomo a ese pequeño comelón entre mis brazos. Su hermoso cabello rubio parecido

