Narra Alec. Hoy he caminado de un lado a otro, no porque estuviese nervioso, sino porque no podia esperar. He estado listo para hacerla mía desde el momento en que supe que podía tenerla, y toda esta anticipación estaba a punto de darme un infarto. —Es hora—me informó el oficiante, fui el primero en salir por la puerta detrás de él. No queria nada más que salir corriendo y agarrar a Olivia, pero ella ha trabajado muy duro para hacer de este un día especial para los dos. Y no lo iba a arruinar haciendo una escena y robándola de todo. Mientras todos los padrinos de boda se alineaban yo tome mi lugar en el frente de la iglesia, tuve que quedarme quieto para no apretar los puños. Necesitaba verla y asegurarme de que estuviera bien. Sabia con qué facilidad que se estresaba y se abrumaba. He

