Esperaron un mes para el bautizo de Emma y un mes fue el tiempo que pasó en el que Deanna se negó a ver o hablar con Harry. Pero se habían agotado las excusas porque Daniel sería el padrino. Y no lo pudo evitar, cuando la volvió a ver en la puerta de la iglesia llegando con su hermano y sobrinos como si fueran una familia, la punzada en el pecho. Pero todos esos sentimientos debían esfumarse tarde o temprano, había decidido que así sería. Fue la primera vez que Deanna conoció a la niña, además de por fotografías. Laura insistió en que la sostuviera, aunque se notaba que ella había levantado un muro a su alrededor queriendo protegerse de más golpes. Pero el pequeño bulto de color rosa le sacó una dulce sonrisa y por unos minutos se olvidó de todo. Ambos la vieron con la niña en brazos

