Permaneció sentada fuera de la habitación, con la cabeza hacia atrás y mirando el techo. Buscando que su mente dejará de repetirle las mismas palabras e imágenes. El ala este del hospital era la destinada a los pacientes adinerados, cada habitación tenía las dimensiones de un pequeño departamento con todas las comodidades y fuera una sala de visitas amoblada y equipada. Allí esperaba ella. Sin esfuerzo sus lágrimas le bajaban por la cara, empapándole la camisa. Tenía por delante un camino muy difícil y no estaba segura si quería transitarlo. Se sentía vejada. Todos los Crusher llegaron juntos, apurados y ansiosos. Daniel entró a lo último y Harry fue el primero en aparecer delante de Deanna. - ¿Qué pasó? – - Le están haciendo una cesárea de emergencia… - - ¡Pero aún no es tiempo!

