El Mercedes plateado se acerca rápidamente, siguiendo mi coche por la autopista hasta la salida de Harrison, Nueva York. Desde mi encuentro con Bruce, sus hombres han seguido todos mis movimientos. La gran casa Tudor aparece cuando giro por Cricklewood Lane. Sólo he visitado a su familia dos veces en los siete años que hacía que la conocía. Muchos coches bordean el patio delantero, revelando que el banquete está repleto de familiares y amigos de Kayla, todos menos Michelle. Presa de la culpa, no podía soportar enfrentarse a los padres de Kayla. Desde que descubrí el pasado criminal de su familia, no puedo evitar preocuparme de que no me proteja si su padre la provoca. Ya se ha escabullido, contándole a su madre lo de la carta. Si hubiera escondido la nota y el expediente antes de salir par

