Brody Había estado lejos de la oficina durante cinco días, lo más largo que me había ido sin salir realmente de San Ramón. Tener a Adela aquí para encargarse de todo había sido un gran alivio, y planeaba regalarle una muestra de ese agradecimiento tan pronto como descifrara qué sería lo suficientemente grande. No sabía cómo habría podido superar estos últimos días si hubiera tenido que preocuparme también por Shannon's. Las flores que le había traído a Adela esta mañana serían un buen comienzo. Bueno, en realidad no eran flores. Era un cactus, pero no porque hubiera agarrado la primera planta en maceta que encontré. A ella le gustaban los cactus. En el momento en que me vio, rodeó su escritorio y me dio un abrazo, casi picándose con el cactus que yo cargaba. Era en momentos como este cu

