Capítulo 36

2159 Palabras

Aitor Una vez que cerré la puerta del baño de nuevo, me apoyé contra ella, con la mente a mil por hora. ¿De qué demonios se había tratado todo eso? Primero, me gritó, lo cual fue en realidad algo tierno, especialmente cuando le expliqué lo que había hecho y ella se puso toda nerviosa. Luego, se sonrojó de repente, y me tomó un minuto entender por qué. Siempre se me había dado bien leer a las personas, pero incluso un completo idiota habría podido notar que estaba avergonzada... y excitada. Me permití disfrutar el momento, y entonces ella ahogó un grito. Al principio, recordé que no me veía igual sin camisa que hace ocho meses, y supuse que estaba reaccionando a mis cicatrices. En cambio, se había quedado mirando el moretón que me acababan de hacer. Vi su mano moverse. Solo un poco. Alg

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR