Capítulo 47. Ahora la enviaré a un lugar seguro, no soy idiota. Su padre y Martin la escucharon sin poder creerlo, Adaia había comenzado a pensar que sir Artur no era quien parecía ser, ya sospechaba que un simple chofer no podría tener el poder para llegar a ella tan fácil, y pensó que su jefe el tal sir Artur lo ayudó la primera vez, luego cuando supo que él realmente era sir Artur estaba segura de que algo le estaba ocultando sobre su vida y ahora que le hizo la pregunta sobre desaparecer a la empresa de los Thompson, al responderle de forma afirmativa prácticamente lo comprobó, sir Artur ocultaba algo importante sobre él, y aunque a Adaia no le importaba qué, solo sabía que definitivamente él era un hombre de quien debía cuidarse. -- ¿Él nos encontró dos veces? – le preguntó incrédul

