Ryan logró salir de la habitación de Casey sin que lo descubrieran por las cámaras de seguridad. Una de sus mejores habilidades era pasar desapercibido. Se le daba bien esconderse y ser discreto. Al llegar a la habitación de su padre, el resto de la familia se encontraba sumido en la incertidumbre. —¡¿Qué pasó?! —quiso saber Alana al correr hacia él. El hombre sacó del bolsillo trasero el papel que le había dado Casey. —Tenemos una dirección y un teléfono. Podemos contactar esta noche al amigo de Maddox y prepararlo para nuestra llegada. Ella le arrancó el papel de las manos para leerlo, demostrando ansiedad. —Tenemos que sacar a Maddox —dictó la loba. Ryan sacó la medicina y la jeringa. —Denisse dejó esto para ti. Dice que tú sabes para qué usarlo. Alana tomó el frasco con sumo c

