Nick No llegamos muy lejos, el horno nos interrumpí, ella se bajó de la meseta de un salto y fue a sacar la lasagna del horno. –¿Quieres que llevé los platos? –me ofrecí. –Sí, por favor. En la nevera tengo un vino enfriándose. –¿Quieres emborracharme? –dije con torno burlón. Ella sonrió. –Puede ser, ¿funcionas ebrio? –abrí la boca. –Ya veo – pase por su lado y roce mi entrepierna con su trasero –¿Quieres descubrirlo? – susurre en su oído. –Tal vez – dijo tímidamente, levante los brazos y saque los platos del estante. –Puedo complacerte –me alejé y fui al comedor, ella vino detrás de mí – voy por el vino. –volví a la cocina y saque el vino de la nevera, también busque las copas, tuve que abrir varias puertas de los estantes porque no las encontraba. Cuando regresé a la cocina es

