Brooke Esa mañana desperté sonriendo, me sentía libre y con esperanza. Nick dormía profundamente a mi lado, completamente desnudo y el calor que irradiaba de él me reconfortaba. Me gire con cuidado para mirarlo, dibuje las líneas de su rostro con mis dedos, levantó la comisura de sus labios sin abrir sus ojos. –Así que, no duermes– le dije, abrió lentamente sus ojos. –Lo estaba, pero sentí tus caricias y no me pude resistir. –sonriendo me beso, llevándose todo el aire de mis pulmones. –Por más que deseo quedarme en la cama, tenemos mucho que hacer hoy. –Lo sé, aunque 10 minutos más no van a hacerle daño a nadie– me miró, sus ojos estaban dándome aquella sonrisa que no expresaban sus labios. –No tenía ni idea de que eras insaciable, ¿crees que con 10 minutos puedo dejarte complacid

